DECLARACIÓN
DE TARAPOTO
Medicina tradicional y plantas sagradas
Diversos médicos tradicionales y participantes de Perú, Ecuador,
Colombia, Venezuela y una representante de Gabón, Africa, nos
hemos reunido en el centro Takiwasi, en Tarapoto, Perú, del 12
al 16 de noviembre del 2001 para el “Encuentro Internacional de
Maestros Curanderos Practicantes de la Ayahuasca (yagé, nepe,
caapi o natem) y del Iboga”. Lo que nos reúne es compartir una
misma dimensión espiritual en torno a la sabiduría de las plantas
sagradas y medicinales.
Después de haber realizado ceremonias con nuestras plantas medicinales,
en especial el Ayahuasca y un ritual de Gabón, además de haber
reflexionado sobre los problemas que atraviesan nuestras medicinas
tradicionales, y refiriéndonos a la “Declaración de Machu Picchu
sobre la democracia, los derechos de los pueblos indígenas y la
lucha contra la pobreza”, firmado por los presidentes de los países
andinos, en Lima el pasado 29 de julio del 2001, declaramos lo
siguiente:
Afirmamos que nuestra medicina tradicional es un valor fundamental
de nuestros pueblos y puede contribuir de una manera importante
a la salud integral y la espiritualidad de la humanidad.
Consideramos que el conocimiento que nos ofrecen las plantas sagradas
que hemos heredado de los pueblos ancestrales, indígenas y nacionalidades,
es la base del desarrollo de la medicina tradicional.
Creemos que la salud de la humanidad depende del cuidado y conservación
de la naturaleza.
Insistimos en que los conocimientos, las prácticas y los recursos
propios de la medicina tradicional son patrimonio colectivo de
pueblos originarios y sostenemos que nadie tiene derecho a establecer
sistemas de propiedad industrial sobre ellos.
Estamos preocupados por la grave situación que viven los pueblos
originarios al perder sus territorios, sus modos de vida tradicional,
su cultura y su medicina tradicional, debido a la influencia del
mundo exterior.
Queremos que la Medicina Tradicional sea reconocida y valorada
en forma correcta por la ciencia occidental.
Rechazamos en forma categórica el uso indebido y la manipulación
de las plantas sagradas y medicinales empleadas en la medicina
tradicional. En especial nos preocupa la charlatanería, las nuevas
modalidades de turismo chamánico y el tráfico de plantas y símbolos
culturales.
Denunciamos a los responsables de la usurpación que se pretende
realizar con la patente de la Ayahuasca.
Protestamos enérgicamente por la destrucción indiscriminada de
los recursos naturales, los ecosistemas y la biodiversidad donde
se alberga la riqueza de la medicina tradicional.
Al considerar estas reflexiones los aquí reunidos nos comprometemos
a:
1º Denunciar los atropellos que se están cometiendo en contra
de nuestras culturas, de nuestra medicina tradicional y de nuestras
plantas sagradas.
2º Contribuir a la conservación y recuperación de la naturaleza,
así como al cuidado de las plantas medicinales.
3º Defender y hacer respetar el buen uso de nuestras plantas sagradas
y restituir los sistemas de control para el aprendizaje y la transmisión
de los conocimientos ancestrales de la medicina tradicional.
4º Buscar mecanismos idóneos para la consolidación y mejoramiento
de la práctica de la medicina tradicional para el servicio de
la humanidad.
5º Promover en cada uno de nuestros países, procesos de defensa
y consolidación de la medicina tradicional.
6º Desarrollar programas de salud que permitan la reafirmación
cultural y una adecuada articulación entre la medicina tradicional
y la medicina moderna.
7º Difundir la presente Declaración y nuestros propósitos a los
gobiernos, los organismos internacionales, medios de comunicación
social, nuestros pueblos y comunidades.
8º Instar a los gobiernos a formular políticas que protejan y
promuevan la cultura y la medicina tradicional.
9º Emprender acciones específicas ante la Organización Mundial
de la Propiedad Intelectual (OMPI) para que se reconozca los derechos
de propiedad intelectual colectiva, frente a la apropiación privada
del patrimonio común.
10º Crear una Red Internacional de Médicos Tradicionales del Ayahuasca
o Yagé, para intercambio de información, conocimientos y recursos
que permitan el fortalecimiento de la medicina tradicional, al
tiempo que conformar un comité ejecutivo para la coordinación
de las actividades aquí planteadas.
Dado y firmado en Tarapoto, Perú el 17 de Noviembre de 2001.
http://www.desdeamerica.org.ar/Cartelera/DTarapoto.htm
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